Solo tú y yo sabemos lo que ignora la gente
al cambiar un saludo ceremonioso y frió,
porque nadie sospecha que es falso tu desvió,
ni cuanto amor esconde mi gesto indiferente.
Solo tú y yo sabemos porque mi boca miente,
la historia de un fugaz amorío;
y tú apenas me escuchas y yo no te sonrió…
y aun nos arde en los labios algún beso reciente.
Solo tú y yo sabemos que existe una simiente
germinando en la sombra de este surco vació,
porque su flor profunda no se ve, ni se siente.
Y así dos orillas tu corazón y el mío,
pues, aunque las separa la corriente de un río,
por debajo del río se unen secretamente.
José Ángel Buesa.
- Charles Chaplin